En Orana Hidráulicos el mantenimiento no se trata como una visita genérica: se trabaja sobre la bomba hidráulica de hierro fundido, las ruedas de poliuretano y el chasis que soporta el peso en toneladas. Cada revisión parte de cómo se usa la carretilla en el almacén y de qué falla primero cuando el tránsito de pallets no se detiene.
Revisión de la bomba hidráulica
El cuerpo de hierro fundido se inspecciona por nivel de aceite, estado de los sellos y recorrido de la palanca de descenso. Una caída brusca del pallet cargado suele ser la primera señal de pérdida de presión interna, y conviene atenderla antes de que la fuga sea visible en el piso.
Ruedas de poliuretano y rodadura
Las ruedas de poliuretano cargan con el peso y con el tipo de piso. En zonas de estiba con tránsito constante, el desgaste se nota en la vibración que sube al chasis y desajusta el sistema de elevación. Se revisan rodamientos, alineación y huella antes de que el operador tenga que forzar el equipo.
Zorras logísticas de perfil bajo
Las zorras manuales que entran bajo pallets en espacios confinados exigen horquillas rectas y un chasis sin torsión. Un golpe contra el rack no siempre se ve a simple vista, pero cambia el ángulo de entrada y obliga a maniobras que castigan la bomba en cada movimiento de carga.
Apiladores semieléctricos
Cuando la altura de estiba supera lo que resuelve una carretilla manual común, el apilador semieléctrico trabaja con elevación asistida y mástil guía. La revisión se centra en el sistema de elevación, el freno y la estabilidad de la carga a media altura, no solo en la parte hidráulica.
Inspección según uso real
No es lo mismo una carretilla que mueve pallets dos veces al día que una que trabaja en turnos continuos dentro de un almacén aduanero. La frecuencia de revisión de sellos, aceite y ruedas se define por la carga real que soporta el equipo y por el ancho del pasillo donde opera.